El propósito de este curso consiste en capacitar y consolidar la formación y la educación en Derechos Humanos –en adelante DDHH- para aquellos agentes de la Administración Pública Nacional, Provincial y Municipal que tienen diferentes niveles de responsabilidades en la aplicación de políticas públicas. Pensamos que los agentes públicos son actores centrales en la construcción de una cultura en DDHH, y en este punto el curso de marras aspira a fortalecer esta perspectiva, asumiendo el carácter transversal de los DDHH al interior de las distintas esferas del Estado.
Desde el punto de vista de la enseñanza de los Derechos Humanos, entendemos que su abordaje implica necesariamente hablar de ciudadanía, de ciudadanía consciente y responsable, y en este sentido nos referimos a la idea de pensar a los Derechos Humanos en su justo término que es el de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, lo cual remite a una ciudadanía plena en el goce efectivo de estos derechos. Partimos del supuesto que es una obligación de los Estados propender a una cultura de DD.HH y esto implica un Estado fuerte, presente, con capacidad de definir cursos de acción que garanticen el interés público. Este primer supuesto ya nos habla de nuestra perspectiva, y cuando hablamos de DD.HH no debemos limitarnos a un conjunto de pactos y tratados internacionales, sino a concebirlos como construcciones sociales producto de luchas históricas; es decir que los DDHH no son inherentes a la condición humana, no preexisten al sujeto, su historia está íntimamente vinculada a la luchas por combatir los abusos del poder en sus diferentes manifestaciones.
Asimismo, en el marco que venimos esbozando, el concepto de educación en la esfera de los derechos humanos y en pro de los derechos humanos se define en diversos instrumentos internacionales de derechos humanos, a saber, la Declaración Universal de Derechos Humanos (art. 26), el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (art. 13), la Convención sobre los Derechos del Niño (art. 28) y, más recientemente, en la Declaración y Programa de Acción de Viena (Secc. D, párrafos 78 a 82). En su conjunto, dichos instrumentos ofrecen una definición clara del concepto de educación en la esfera de los derechos humanos, sobre el que ha convenido la comunidad internacional.
Según las disposiciones de dichos instrumentos, la educación en la esfera de los derechos humanos puede definirse como el conjunto de actividades de capacitación, difusión e información orientadas a crear una cultura universal en la esfera de los derechos humanos, actividades que se realizan transmitiendo conocimientos y moldeando actitudes, y cuya finalidad es:
a) Fortalecer el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales;
b) Desarrollar plenamente la personalidad humana y el sentido de la dignidad del ser humano;
c) Promover la comprensión y la igualdad entre los sexos, el respeto de la opción sexual y la amistad entre todas las naciones, los pueblos originarios y los grupos raciales, nacionales, étnicos, religiosos y lingüísticos;
d) Facilitar la participación efectiva de todas las personas en una sociedad igualitaria y justa
Es cada vez más generalizada la opinión de que la educación en la esfera de los derechos humanos y en pro de esos derechos es fundamental y puede contribuir a la disminución de las violaciones de derechos humanos y a la creación de sociedades libres, justas y pacíficas. En este sentido, se está reconociendo progresivamente que la educación en la esfera de los derechos humanos es una estrategia eficaz de pre¬vención de violaciones en esta materia.